Panel de bioplástico de hemp usado en la industria automotriz

Bioplástico de cáñamo, una alternativa sustentable que podría salvar al mundo

El cáñamo ha sido utilizado por miles de años como una planta multiusos, ya sea para hacer cuerdas y telas o alimento. Sin embargo la contaminación por plásticos ha llevado a utilizar a la yerba amiga como una alternativa ecológica al plástico hecho con petróleo. Esto es lo que debes saber el bioplástico hecho con hemp.

En los últimos 30 años, la producción y consumo de productos de plástico se disparó y por consecuencia el número de desechos plásticos se ha incrementado. Según datos de la Organización para la Coordinación y el Desarrollo Económico (OCDE) actualmente del año 2000 a 2019 la producción mundial de plástico llegó a 446 millones de toneladas, esto representa el 3.4% de emisiones de gases de efecto invernadero (lo que causa el calentamiento global). De esta inmensa cantidad solo se recicla el 9%. 

La Cannabis sativa L podría ser la respuesta para solucionar este problema, precisamente la variedad de esta planta conocida como cáñamo o hemp. A diferencia con la marihuana, el cáñamo es una variedad de Cannabis seleccionada (después de miles de años) para que tenga tallos largos (con mucha celulosa) y pocas flores o frutos, con el objetivo de usarlo en textiles, comida y cannabidiol (CBD). 

Granjero de Hemp
Granjero en un cultivo de hemp

¿Por que el cáñamo es muy bueno para hacer plástico biodegradable?

Los bioplásticos son polímeros hechos mayormente con materiales orgánicos, esto significa que son biodegradables (se tardan aproximadamente 3 meses en degradarse en el medio y el resultado de esta degradación no contamina el medio ambiente).

El valor del hemp para hacer bioplástico viene de su alto contenido en celulosa (67-70%, a comparación de la madera que posee 40%). La celulosa es el principal componente de las paredes de las células vegetales y les da la rigidez en los tallos, hojas, etc. Los fabricantes de bioplástico la extraen usando diferentes procesos químicos y físicos, dependiendo del uso que se le vaya a dar.

Esta celulosa cannábica se mezcla con otras fibras y polímeros como el rayón, yute, agave, etc. para formar diferentes bioplásticos. Cabe mencionar que las combinaciones para fabricar bioplásticos son comunes y se hacen modifican la densidad, la resistencia, la rigidez y otros aspectos del producto dependiendo las necesidades del fabricante. 

Los artículos que más se producen con este tipo de bioplástico son los llamados de un solo uso, como platos, cuchillos, tenedores, bolsas, entre otros. Pero no solo sirve para hacer utensilios, el plástico de hemp ha resultado ser un material resistente y ligero, dos propiedades muy útiles para la industria automotriz, como en el Porsche 718 Cayman GT4 y sus paneles hechos de hemp.

El Porsche 718 Cayman GT4 tiene alerones y paneles hechos con cáñamo.

¿Por qué es bueno el bioplástico del cáñamo para el medio ambiente?

Sumado a que el bioplástico se degrada en unos pocos meses en el medio ambiente, la producción de cáñamo para bioplástico no requiere muchos pesticidas y se pueden tener cosechas cada 3-4 meses para fibras o semillas. Por otra parte, el petróleo es un recurso no renovable y los árboles de donde sale el papel tardan años en crecer.

Sumado a lo anterior, un cultivo de hemp que requiere 22%-45% menos energía que el producir plástico no renovable, lo que colabora a reducir la huella de carbono. También el cultivo de cáñamo absorbe cuatro veces la cantidad de dióxido de carbono que un cultivo convencional de árboles, así como reduce la cantidad de metales pesados del suelo.

Tal parece que nuestros antepasados que usaban a la cannabis como una planta multiusos estaban en lo correcto y la yerba amiga podría ser un aliado más contra el cambio climático, así como reducir la contaminación por plásticos que actualmente dañan al planeta y una industria más renovable.

Fuente de Portada: Hash, Marihuana and Hemp Plastic.

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