martínez rentería

Muere el cronista de la contra-cultura, Carlos Martínez Rentería.

Hay pocos periodistas que se salen de lo mainstream y más allá de cubrir lo que todos hacen y dicen, miran hacia donde los demás no. Así fue Carlos Martínez Rentería, uno de los periodistas de la llamada “contra-cultura” de la década de 1980-1990 en México que falleció hoy.

En 1988 México vivía un renacimiento democrático, las elecciones de ese año fueron simbólicas y, treinta años después, cambiaron mucho de lo que conocemos actualmente. Dentro de este entorno surge la revista Generación para dar difusión a todas las ideas nuevas, transgresoras y alternativas a la Cultura (con mayúscula, apartada para los intelectuales); la cabeza encargada de este ejercicio periodístico fue Carlos Martínez Rentería, quien hoy dejó a una generación de luto.

En sus más de 30 años, la revista Generación ha servido de vehículo para escritos como La cresta de la ola. Reinvenciones y digresiones de la Contracultura en México (Generación 2009), Charles Bukowski Revisited, de Juchitán a Los Angeles (Generación, 2010) y Cultura de las drogas en México (en coautoría con Leopoldo Rivera (2011).

Martínez Rentería en sus 59 años fue creyente de que la contracultura movía a la Cultura en los movimientos desafiantes, trasgresores y con ideas alternativa a la masa. Como periodista, además de fundar Generación, colaboró en La Jornada con su columna Salón Palacio, en la que relataba pasajes de la vida nocturna y alternativa de la capital.

Activista, poeta y emprendedor

Para muestra de su conocida apuesta por lo trasgresor, junto con Leopoldo Rivera, cofundó la revista Cáñamo México y desde su inicio la publicación tuvo que pelear legalmente contra el gobierno por tratar con una visión realista a la yerba amiga, sin sesgos morales. Sumado su apoyo a la despenalización y legalización de la marihuana, Rentería publicó Bruja Blanca. Historias de cocaína (2020), una analogía de charlas y entrevistas con distintitas figuras públicas sobre el extracto de la hoja de coca y su consumo. Una frase para definir su activismo psicoactivo (y su vida en general) es: “Si hay algo peor que el consumo de drogas ilegales, es la prohibición de las mismas”

Además de su peso en el periodismo, contra cultura y la despenalización de la marihuana, Rentería disfrutaba de la poesía, escribió tres libros de esta: Barbarie (2011), De las mujeres y el no tiempo (2013) y Polvos Blasfemos (2014).

Desde 2010, mantuvo las puertas abiertas de la Pulquería de Los Insurgentes y apenas el año pasado estableció una cafetería llamada: “La Juanita“, establecimientos que reafirman la contra culturalidad con la que vivió, uno dedicado al pulque, fermentado prehispánico que hasta hace unos años era visto como solo para pobres, así como una cafetería para reivindicar a la marihuana y al cáñamo.

La contra cultura perdió hoy a un cronista, activista y poeta. Que en paz descanse.

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