Pasado, presente y futuro de la Psicoterapía con Psicodélicos

Los psicodélicos han estado con la humanidad desde tiempos inmemoriales. Desafortunadamente su prohibición a mediados del siglo XX detuvo la mayoría de investigaciones con estas sustancias, sin embargo algunos pioneros corrieron riesgos y establecieron las bases de la psicoterapia con psicodélicos, que actualmente están siendo vista como una alternativa viable y segura de las terapias tradicionales.

Empieza por leer este libro, si quieres ahorrarte la lectura de muchos otros para estar al día acerca de lo que la ciencia ha descubierto hasta ahora sobre las sustancias psiquedélicas, cómo funcionan y para qué pueden utilizarlas psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas. 

PASADO 

El libro comienza con los fundadores de la Psicología Transpersonal, Stanislav Grof, James Fadiman y William Richards, quienes tuvieron la oportunidad de trabajar en el Centro de Investigación en Maryland (EUA), específicamente construido para estudiar los estados no ordinarios de conciencia, con un laboratorio de animales, un laboratorio bioquímico, un tanque de flotación y salones especiales para las sesiones, además de las oficinas de los investigadores. Allí se dieron a la tarea de proporcionar a un estimado de 3 mil personas psilocibina, psilocina, LSD y mescalina. Eso fue entre 1967 y 1977.

Primero realizaron estudios de dosis, incluyendo placebos, para investigar la seguridad de su uso en humanos y en qué rangos. Luego las probaron como herramienta dentro de la psicoterpia para tratamientos de neurosis, alcoholismo, adicciones, y problemas psicosomáticos. También las emplearon en pacientes con cáncer terminal aquejados de ansiedad, depresión y miedo a la muerte. 

Estos investigadores pioneros reportaron que servía para todo eso y que los mejores resultados psicoterapéuticos, es decir, cambios positivos y duraderos en la conducta y en el modo de experimentar la vida, se encontraban: 

“en personas que tenían experiencias de muerte y renacimiento y experiencias transpersonales (…) de unidad (interna o externa), numinosidad, trascendencia del espacio y el tiempo, inefabilidad…” (pág. 14*)

PRESENTE

Ahora se está estudiando lo que ocurre en términos de fenomenología de la experiencia, cambios de actitudes y comportamientos; y gracias a la neuroimagen, también se está observando lo que ocurre dentro del cerebro antes, durante y después de usar estas llaves químicas. Se analiza qué partes se desconectan o se interconectan, cuáles se activan o se desactivan y qué significa eso en relación a las funciones conocidas que tiene cada área cerebral. Por ejemplo, estudiando la MDMA, han dicho que:

“Los recuerdos difíciles se percibían de una manera menos dolorosa y las memorias positivas se sentían aún como más positivas, en cierta manera ensalza la positividad, la habilidad de la persona para enfrentarse a episodios traumáticos y adentrarse en ellos de una forma más profunda permitiendo quizá poder gestionarlos mejor.” (pág. 160*)

También están investigando la administración de LSD en microdosis para tratar la depresión y estimular la creatividad (se administra cada tres días durante un mes, pero sólo una décima parte de lo que sería una dosis completa).

FUTURO

Hay 3 fases de investigación por las cuales un fármaco debe pasar para conquistar su lugar como droga legal en las farmacias o para ser administrado por profesionales calificados en entornos específicos (como la anestesia en los hospitales). En estos momentos dos de las sustancias estudiadas ya pasaron las primeras dos fases. La MDMA, investigada por MAPS para tratar el Síndrome de Estrés Post Traumático y la psilocibina estudiada por el Instituto Heffter para tratar la ansiedad existencial en personas diagnosticadas con cáncer. 

Se ha concluido el protocolo de investigación de la Fase 3 con psilocibina y ya se obtuvo el permiso para realizar la Fase 3 con MDMA. Por lo tanto hay una estimación optimista y razonable de que ambas sustancias serán aprobadas como fármacos para el 2021. La mayoría de los entrevistados se muestra optimista y habla de un renacimiento: 

“Todavía queda mucha investigación y muchos campos por explorar, por ejemplo, podrían ser útiles para tratar las llamadas personalidades sociopáticas y antisociales, ayudándolos a desarrollar una ética e integrarse en la sociedad, experimentar las relaciones empáticas con otros seres humanos, resolver los abusos de la infancia (…) podríamos reducir la población de las cárceles en gran medida. (…) Y estudios sobre creatividad. Quién sabe lo que físicos, químicos o astrónomos bien entrenados puedan llegar a descubrir durante las sesiones psicodélicas…” (pág. 89*)

* Iker Puente: Investigación y psicoterapia psicodélica, pasado, presente y futuro, La liebre de marzo, Barcelona, 2017 

Más información en Psicoterapia y espiritualidad con psicoactivos: www.mind-surf.net/drogas/espiritualidad.htm

Fuente de Portada: Investigación y Ciencia

Deja una respuesta