Crónica de una Exigencia Viva: XXVI Marcha por la Liberación de la Marihuana en CDMX

Hoy, el Paseo de la Reforma no fue una avenida, sino un manifiesto en movimiento. La XXVI Marcha por la Liberación de la Marihuana demostró que, tras décadas de lucha, la comunidad cannábica ha pasado de la resistencia a la propuesta profesional, reclamando su lugar en la narrativa nacional de cara al Mundial 2026.

El Palacio se tiñe de verde

La jornada comenzó a las 14:00 hrs en la explanada del Palacio de Bellas Artes. Entre nubes de vapor y el aroma inconfundible de la flor, los contingentes se agruparon no solo para conmemorar, sino para denunciar. El Palacio fue el escenario de los primeros posicionamientos: “No somos criminales, somos ciudadanos”, se escuchaba mientras se alistaban las pancartas exigiendo un alto al acoso de COFEPRIS y la policía.

En la explanada del Palacio de Bellas Artes se vivía expectativa por la marcha, pero con los mejores ánimos.

La toma de Reforma: “Mota, no solo pelota”

Exactamente a las 16:20 hrs, la marea verde inició su avance hacia el Poniente. La ruta por la Avenida Juárez y su incorporación a Paseo de la Reforma fue un ejercicio de visibilidad política. De la Iglesia de San Hipólito, pasando por las glorietas de la icónica avenida, una consigna fue clara y oportuna: “¡México quiere mota, no solo juego de pelota!”. El mensaje frente al edificio del Senado fue contundente: si el país pretende recibir al mundo en junio, debe hacerlo con leyes que protejan a sus habitantes y no con vacíos legales que fomentan la extorsión y los asistentes reclamaron la parálisis del Senado sobre la regulación de la yerba amiga desde 2018.

Culminación en el Ángel de la Independencia

La marcha alcanzó su punto máximo al llegar al Ángel de la Independencia. Bajo la Victoria Alada, el activismo se transformó en una asamblea de derechos. Como periodistas presentes, pudimos constatar:

  • Una vez más, la comunidad demostró que es capaz de organizar eventos masivos con saldo blanco (o en este caso, verde) y respeto al espacio público. Desde que comenzó la marcha hace 26 años, la comunidad cannábica en México se ha visibilizado por ser pacífica. Como dice uno de los iniciadores de esta “nueva ola de activismo cannábico”, Leopoldo Rivera: La marcha siempre ha sido un lugar para exigir derechos, queremos reformar las leyes, no romperlas.

El pasado sábado, entre el Palacio de Bellas Artes y el Ángel, la comunidad no solo marchó; trazó la línea de fuego para el próximo periodo legislativo. La planta ya está en las calles, es hora de que su dignidad esté en el papel.

¡Hasta la victoria verde!

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