Histórico: Trump firma orden ejecutiva para reclasificar la marihuana como una droga de menor riesgo

En lo que representa uno de los cambios más drásticos en la política de drogas de los Estados Unidos en más de medio siglo, el Presidente de EUA, Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para reclasificar la marihuana a una categoría de menor restricción federal. Esta decisión cambiara muchos aspectos de la yerba amiga.

Durante una ceremonia en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 18 de febrero, rodeado de profesionales de la salud, el mandatario anunció que el cannabis pasará de la Lista I (donde se encuentran drogas como la heroína y el LSD) a la Lista III.

“Hoy me complace anunciar que firmaré una orden ejecutiva para reclasificar la marihuana como una sustancia controlada de Lista III, reconociendo sus usos médicos legítimos”, declaró Trump. “Mucha gente me ha pedido esto; personas que sufren grandes dolores”.

¿Qué significa este cambio?

El sistema de clasificación de la Agencia Antidrogas (DEA) determina la peligrosidad y el valor médico de las sustancias. Con esta orden:

* Lista I (Anterior): Reservada para drogas con “alto potencial de abuso” y sin uso médico aceptado.
* Lista III (Nueva): Clasificación para sustancias con un potencial de dependencia moderado o bajo, como la ketamina, la testosterona o el Tylenol con codeína.

Impacto histórico

Aunque esta medida no legaliza el uso recreativo a nivel federal, tiene implicaciones económicas y científicas profundas:

* Investigación Médica: Facilitará el estudio de la planta para tratar enfermedades como el cáncer, epilepsia y trastornos neurológicos.

* Inversión: Se espera que la reclasificación atraiga nuevos capitales y profesionalice el sector, que actualmente opera en un limbo legal.

*Alivio Fiscal (Sección 280E): Actualmente, las empresas de cannabis no pueden deducir gastos operativos normales (como alquiler o nóminas) debido a su estatus en la Lista I. El paso a la Lista III eliminaría esta restricción, lo que podría aumentar los márgenes de beneficio neto en un 30% o más.

* Acceso Bancario y Financiero: Se reduce el estigma para los bancos. Esto facilitará que las empresas obtengan préstamos, utilicen servicios bancarios estándar y, eventualmente, puedan cotizar en las principales bolsas de valores de EE. UU.

* Aumento de la Inversión: Se espera que la reclasificación atraiga capital institucional masivo que antes evitaba el sector por los riesgos legales de la Lista I.

Impacto en los Usuarios y Pacientes:

* Avance en Investigación Médica: Como droga de Lista III, se reconoce su “uso médico aceptado”. Esto elimina las barreras de la DEA para realizar estudios clínicos extensos, lo que resultará en tratamientos más precisos para el dolor crónico, cáncer y epilepsia.

* Seguridad y Calidad: La supervisión de la FDA será más estricta, lo que garantiza mejores estándares en el etiquetado, la pureza y la potencia de los productos para los consumidores.

* Posibilidad de Recetas Médicas: En el futuro, los pacientes podrían obtener productos de cannabis mediante recetas en farmacias tradicionales, en lugar de depender exclusivamente de dispensarios estatales.

* Costo: Aunque no es una garantía, la reducción de la carga fiscal para las empresas podría traducirse en una bajada de precios para el consumidor final.

El Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., quien estuvo presente en el acto, aseguró que esto permitirá “dar respuestas científicas pronto” a los ciudadanos estadounidenses.

Un camino con obstáculos políticos

A pesar del apoyo de Trump, la medida enfrenta resistencia dentro de su propio partido. Un grupo de 22 senadores republicanos envió una carta al presidente instándolo a mantener la marihuana en la Lista I, citando preocupaciones sobre la seguridad vial y el impacto en la productividad laboral.

“No podemos reindustrializar EE. UU. si fomentamos el consumo de marihuana”, argumentaron los legisladores en la misiva.
Por su parte, el gobierno de Biden ya había intentado este cambio el año pasado, pero el proceso quedó estancado en disputas administrativas y legales. Con esta orden ejecutiva, Trump busca acelerar el proceso mediante instrucciones directas a la Fiscalía General, ahora encabezada por Pam Bondi, para finalizar la normativa de manera “expedita”.

Actualmente, 24 estados han legalizado el uso recreativo de la marihuana, mientras que la gran mayoría permite su uso medicinal, creando un choque constante con la ley federal que esta orden busca empezar a resolver.

Fuente: CBS news

Write a comment